A veces me sorprende como uno logra el entendimiento, la comodidad y la confianza con otros seres humanos.
Imagino que los factores a los que se le puede atribuir este echo curioso son miles, millones. Hay algo mágico en el proceso de encontrarse que me fascina. Sin embargo al reflexionar criticamente, encuentro mucho “trabajo” en ese proceso de encontrarnos.
Soy muy responsable, quizá por demás.
Cuando elijo algo/alguien me comprometo hasta el final y hago todo lo que esta dentro de mis posibilidades para que el vínculo funcione.
Pongo energía, carisma, creatividad, voluntad, deseo en resolver cualquier escollo que surja. Me cuesta reununciar. Y me pregunto cuál es mi límite. Cuándo me doy por satisfecha y comprendo que di al máximo. Qué no hay más para dar. Qué fue suficiente. Que a pesar de todo, hay otro que tiene que colaborar con mi idea y hacerla suya.
Hasta donde quiero llegar y cuanto estoy dispuesta a ceder y repensar, para reelaborar y recomenzar.
Pienso(siento) y luego insisto. Es por esto que pido mucho, porque doy mucho. Porque yo pongo lo mejor de mi. Pongo el máximo, y exijo en consecuencia.
Tiendo a creer que nadie da más que yo. Quiero contrarme equivocada, que en el camino voy a cruzarme quien sea más generoso que yo.
BV(Re-FLeX-iVa)
Me gustó muchísimo esta entrada. Ciertamente te describe!!!! Besos, preciosa