No entiendo porque necesito compartirlo, porque me gusta sacarlo de mi. Ponerlo aca que otro lo lean. Imagino que recurro al recurso literario porque no puedo compartirlo en público, saber que te comparto con tu novia y saber que soy a quien le toca callar.
El secreto que compartimos me genera una sensación ambigua: pasión, peligro mezclado con angustia y enojo. ¿Por qué escondernos? ¿Acaso aquello que hacemos juntos no es maravilloso? ¿ Acaso no es algo casi irrenunciable, inalienable?
Lo elijo, todos los días te elijo. Y se que vos también me elegis, pero no es un juego simple.
Y como todo aquello complejo, es arduo y demanda mucho de mi.
Lulú
Lulú, sos demasiado para que alguien te comparta, pero sé como es el juego, siniestro y obscuro, no sos vos la que calla, es él, aparentemente sumiso y esclavo, pero cruel con su silencio, cobarde, pero orgulloso de tenerte, y vos, princesa del placer, a mi humilde entender, deberías dejarlo con su novia, que le debe agradar mucho…como lava los platos…
Princesa…hay muchos que tienen lo que tienen que tener…
Alejandra.