Parece ser que toda persona que quiera hablar desde la sexualidad sin caer en el relato porno erótico, tiene que haber leido a Foucault. Y aqui me tienen a punto de empezar a leer. Historia de la sexualidad I. La voluntad de saber.
Hubiese querido tener este blog cuando leía por primera vez, “las edades de Lulú”, “Historia de O”, “las once mil vergas” o “9 semanas y media”. Hubiese querido poder dejar escrito en este blog las impresiones de esos textos, en mi momento de mayor avidez. Todo era nuevo, todo era descubrimiento, y cada letra acrecentaba mi hambre. Noches sin dormir, descubriendo como se estimulaba mi mente, aprendiendo como se estimulaba mi carne.
El hambre no cesa, se ha convertido en apetido.
Y mi deseo me devora.